David Fernández Sifres
Edelvives, 2011
Hugo es un estudiante de dieciseis años que pasa el verano en un pueblo de Normandia estudiando francés. En seguida conoce a un grupo de gente de su edad con los que espera pasar un estupendo curso y desde luego nada le hace suponer en lo que se verá envuelto.
Así, un día sale de paseo por un camino poco transitado del bosque y presencia el asesinato de una mujer a manos de un soldado con uniforme de la Segunda Guerra Mundial. Despues del terrible susto y como no encuentra el cadaver por ningún sitio, empieza a dudar de lo que vio, si fué una pesadilla o fué real y, antes de volverse loco, decide contarlo a sus amigos que, al final, deciden investigar.
Todo esto organiza un revuelo en el pueblo, abriendo viejas heridas y sacando a la luz una historia congelada desde la última Guerra Mundial, un fenómeno sobrenatural que tenía mortificados a los habitantes del lugar.
Esta novela, ganadora del XI Premio Alandar, presenta unos personajes bien construidos, una lectura agil y una trama que engancha, donde alterna con eficacia el presente y el pasado.
El autor resuelve el misterio con coherencia e hilvana varios temas paralelos, a pesar de que el ritmo pueda resentirse a veces al casar tantas lineas abiertas. Temas como los primeros amores, el enfrentarse a la muerte o los estragos de la gruerra, cuyas consecuencias perduran en el tiempo, le da un tono antibelicista y consigue una novela entretenida y no exenta de reflexión. MB