Carlos FORTEA. – Nocturna, 2015

Los jugadores1919. Recién terminada la Primera Guerra Mundial, la Conferencia de Paz acoge en París a las delegaciones de varios países decididos a repartirse el mundo dañado tras el conflicto. Junto a presidentes, ministros y congresistas ansiosos de riqueza y poder para sus países, calles, restaurantes y hoteles de la ciudad reciben a periodistas, especuladores, exiliados y activistas con un objetivo común, averiguar qué esta pasando en la conferencia que determinará el futuro de sus respectivos lugares de origen, intentando influir como puedan en las decisiones tomadas. La delegación americana, porta en sus carpetas la firme convicción de la necesidad de un mundo nuevo, en el que España, neutral en el periodo bélico, perderá su primacía comercial, en favor de proveedores extranjeros, razón de la brutal crisis que nuestro país sufrió en los años posteriores. Por su parte, la Europa vencida añora la situación anterior a la contienda sin asumir sus responsabilidades, y culpando al resto del mundo de la situación presente. En torno a las negociaciones, las relaciones humanas fluyen, la amistad y el amor buscan su espacio en un ambiente desfavorable, ensombrecido por el asesinato (en un principio ocultado) de dos agentes, alemán y británico, y el intento de asesinato del primer ministro francés Clemenceau, actos que vislumbran el caos y los conflictos entre los distintos países negociadores.

En su primera novela para adultos, Carlos Fortea compone una obra coral en la que junto a personajes ficticios intercala las figuras y opiniones de personajes históricos de gran relevancia como fueron el presidente estadounidense Wilson, Lloyd George, Clemenceau o Churchill. Una amalgama de tramas (bélica, social, política y amorosa) entrelazadas por la trama policial que investiga los asesinatos, y el comisario que logrará resolverlos, Retier. Tampoco existe un protagonista claro. Más que jugadores, los personajes son piezas de un juego de estrategia que se desplazan por el tablero en función de sus intereses personales y los de sus países, mientras el lector callejea por un París tomado por las distintas lenguas europeas en busca de una nueva identidad.

Un lenguaje y un vocabulario clásicos, muy apropiados para la época retratada, escenas cortas y entremezcladas, con tintes cinematográficos, información histórica contrastada y bien dosificada para crear intriga en el lector junto a una trama ficticia verosímil, son los principales atractivos de esta primera, interesante y actual novela para adultos del autor. Una obra que no incide en quién ganó la guerra pero sin embargo muestra, y copio de la novela quién estaba ganando la paz. M.L.P.

En la frontera.