escarlatina la cocinera cadaverLedicia Costas, Víctor Rivas. Anaya, 2015

“Ser cocinero, cuando tienes diez años y mucha hambre el 85% del tiempo, no es nada fácil” Así empieza la divertida historia acerca de Román y de cómo llega a cocinar para los habitantes del Inframundo. En su afán por ser un gran chef le pide a sus padres un curso de cocina como regalo en su décimo cumpleaños, pero lo que no esperaba es que este viniera en forma de ataud y con una cocinera muerta hace más de un siglo dentro, desmontada y en piezas. Esta no es otra que Escarlatina, condenada a cocinar en el Más Allá hasta que un ser vivo la acompañe allí y juntos logren un plato que guste tanto a los vivos como a los muertos, cosa harto dificil dado que comen cosas como ratas, babosas, bilis diversas y gusanos. La niña cadaver le contará su historia, y Román y su gato, conmovidos, deciden acompañarla a pesar de correr el riesgo de no volver a salir del Más Allá.

Esta obra, ganadora del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2015, recrea un tema poco frecuentado en los libros infantiles como es el asunto de la muerte, y lo hace a través del humor y de la mirada inocente del protagonista, que acepta con una naturalidad extraordinaria toda las consecuencias que rodean a este tema y que la autora describe  de manera divertida, como son olores, colores y temperaturas propias de los estados de putrefacción, sin que llegue a resultar desagradable sino, más bien, “diferente”. Y es que Román solo ve a una dulce Escarlatina, a la simpatica araña que vive en su nariz y a su querido abuelo, con el que se reencontrará en esta aventura de ultratumba, y no el aspecto exterior de dichos seres.

La autora escoge una amena estructura para el relato, organizado en capitulos cortos que vienen precedidos por una receta de cocina fácil y apta para realizar los niños, capitulos en los que Román nos cuenta sus experiencias en el Más Alla y en el Más Acá, con una narración fluida y un vocabulario elaborado pero accesible para los lectores, pequeños giros argumentales y algo de intriga, manteniendo el interés mientras construye unos personajes entrañables y divertidos con los que el lector se sentirá identificado. Por cierto, la receta de las piruletas de chocolate, facilisima, y la de los Brownies….de muerte. MB

Recomendado de 9 a 11 años