En el encuentro con autores, que La Casa de las Conchas de Salamanca, organizó el pasado mes de marzo, tuvimos el placer de disfrutar de las interesantes reflexiones que Celso Castro hizo sobre la literatura y el arte de escribir. Una vez finalizado el encuentro, pudimos hacerle algunas preguntas que nos permitieron saber algo más sobre su última novela, su forma de escribir, el proceso creativo… Aquí os las dejamos para que, también vosotros, ahondéis en su obra.

¿En qué momento supiste que querías dedicarte a escribir?                                                               No hay un momento. Antes de escribir leía, leía mucho y tenía un cuaderno donde escribía frases que yo llamaba “frases para pensar”. Recuerdo una frase de Pushkin que me gustaba mucho: “me es más querida una mentira que nos ensalza, que mil bajas verdades”. También apuntaba poemas cortos y, con el tiempo, escribí letras de canciones. El primer poema lo escribí en Londres, cuando tenía 18 años, y se llamaba desesperaciones londinenses; fue en este momento cuando me di cuenta de que quería seguir escribiendo. No hay un momento en que digas quiero escribir, sino… voy a seguir escribiendo.

Tu última novela, Entre culebras y extraños, ha recibido críticas muy positivas, y de ti se ha dicho que “eres un escritor secreto que merece la pena descubrir” y “uno de los más singulares del momento” ¿Qué siente un escritor cuando lee comentarios como estos?                                         Que “soy en escritor secreto que merece la pena descubrir” es una frase de editorial que busca captar lectores; que “soy uno de los más singulares”, eso me lo creo perfectamente porque mi camino es diferente al del resto de los escritores, busco naturalidad en la literatura y no una literatura que esté hecha. En mi forma de escribir hay mucha ironía y escribo cosas chocantes a las que casi no se recurre en literatura.

Una particularidad de tu novela es que no usas mayúsculas ¿A qué se debe?                                 Empecé escribiendo poesía donde, escribir sin signos de puntuación, es lo más normal y, aunque en la novela es más raro, me acostumbré a escribir de este modo. Es una convención utilizar los puntos, los puntos y comas, las letras grandes del comienzo de los cuentos… ¿Por qué le vas a poner un punto final a un discurso que ya se acabó?

¿Tienes algún referente literario? ¿Algún escritor al que admires?                                                    Admiro a Joyce, Proust, Henry James, Dostoyevski… pero no son referentes porque mi literatura es diferente. No soy un seguidor de nadie. He aprendido de sus aciertos y de sus errores.

¿Qué proceso creativo sigues a la hora de escribir una novela?                                                          Cuando empiezo una novela no planifico, ni me documento; busco la voz narrativa, la sigo y esta voz narrativa me descubre la novela, su forma de estar en el mundo, su psicología, sus anhelos; la trama, los personajes… todo va apareciendo a medida que el narrador continúa narrando.

¿Qué importancia le das a las campañas de marketing y otras redes de difusión como los blogs o facebook para llegar al lector?                                                                                                                 Ahora tienen mucha importancia, se publica tanto que, cuando sale una obra, tienes que destacar sobre los demás, por eso es tan importante la labor de un agente y de la editorial, sin ellos quedarías enterrado y no se enteraría nadie.

¿Crees que hay diferencia entre escribir para un público adulto y uno juvenil?                                Sí. Aunque mis novelas no van dirigidas a ningún público. Las leen chicos de 16 años y también personas de 93, y a los dos les gustan, aunque de distinta forma porque cada uno extrae unas vivencias.

¿Hay algún libro que te marcara en tu infancia?                                                                                      Yo de pequeño no leía. No leí literatura infantil. Gané un libro en un concurso, fue el único que leí y me gustó mucho. Empecé a leer a los 15 años, leía a Marcuse, Ángela Davis, los movimientos de Cuba y el colonialismo, después vinieron Rimbaud, Baudelaire, Walt Whitman, Tristan Tzara…

¿Qué estás leyendo en este momento?                                                                                                     Un libro que acabo de leer y me ha gustado mucho es Hemingway en el amor y en la guerra, de Henry Villard, y ahora estoy leyendo Bouvard et Pécuchet de Gustave Flaubert.

¿Podrías recomendar algún título a nuestros lectores juveniles?                                                        Algunas novelas que podrían gustarles son: El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hide, Otra vuelta de tuerca, de Henry James y La cuervo, un relato mío incluido en el libro El afinador de habitaciones.

Muchas gracias, Celso, por compartir con nosotros parte de tu tiempo. Ha sido un placer charlar contigo y descubrir tu obra ¡Estaremos expectantes ante la publicación de tu próxima novela!

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