A pesar de que la primera edición de Las Meninas es de 2014, los numerosos premios recibidos y la buena acogida que ha tenido entre los lectores, han hecho que Santiago García y Javier Olivares no paren de hablar de la obra allí donde se lo piden. La librería Letras Corsarias de Salamanca lo hizo el pasado mes de octubre, dándonos la oportunidad de disfrutar de su entretenida charla y de ahondar en su obra, gracias a las entrevistas que nos concedieron. Comenzaremos con la de Santiago García para compartir con vosotros algunas curiosidades del cómic y cómo es su proceso creativo cada vez que aborda una nueva obra. Esperamos que os guste.

¿En qué momento supiste que querías dedicarte a escribir?

Siempre he querido escribir y hacer cómic que, aunque son cosas diferentes, en mi cabeza son análogas. No recuerdo haber querido hacer otra cosa, nunca, no había plan B. No recuerdo ningún momento en mi vida en que no haya estado leyendo, escribiendo o dibujando. Nunca he querido ser ni abogado, ni médico, ni astronauta, ni bombero… sólo escritor.

¿Tienes algún referente literario? ¿Algún escritor al que admires?

Muchos. Te marcan mucho las cosas que has leído en la adolescencia y la primera juventud, cuando te estás formando. Recuerdo mucho a Paul Auster y a Borges que me pillaron en los momentos en que tienes que leer algo. Luego vas descubriendo otros autores. Hoy en día estamos tan atrapados por la actualidad y por mantenernos al día que echamos de menos volver sobre las cosas que nos gustaban y que querríamos recuperar.

¿Qué proceso creativo sigues cuando vas a escribir una obra, un cómic?

El proceso está todo el día en tu cabeza bullendo, vas por ahí y de repente te vienen a la cabeza imágenes, ideas y tus las vas apuntando, piensas que algunas van a llegar a algo y otras no. Apuntas muchas cosas que luego no utilizas nunca y que se quedan en tu cuaderno. Hay ideas que te gustan al principio pero luego te das cuenta de que no son para ti, y que es mejor que las haga otro. Pero cuando pasa mucho tiempo y una idea te sigue rondando por la cabeza, te das cuenta de que esa idea te importa y comienzas a acumular materiales en bruto como escenas, diálogos, personajes… Poco a poco empiezas a pulir, y a medida que avanzas, empieza a contar lo que tengas de oficio, haces un trabajo más racional y pensado. Hasta ese momento todo es un poco de intuición. Cada cosa requiere su proceso, hay cosas que requieren más planificación, pero cada vez te lo inventas de nuevo, si no te aburrirías un poco, nunca vas a repetir lo que ya has hecho.

¿Qué importancia le das a las campañas de marketing y otras redes de difusión como los blogs o facebook para llegar al lector?

Es muy importante y, aunque es algo que yo, personalmente, podría pasar sin ello, te da mucha vida, sobre todo cuando estás en contacto con los lectores, cuando hablas con la gente que te está leyendo, eso para mi es fundamental. Por otra parte, cuando tienes cierta repercusión te empiezan a llamar de tantos sitios que, aunque está muy bien porque te da mucha difusión, llega un momento en que te come un poco, te agota y te impide prácticamente trabajar. Por ejemplo, escribimos Las Meninas en 2014, hemos tenido mucho éxito y ha sido fantástico pero, ahora mismo, nos está impidiendo hacer otra cosa porque no se acaba nunca. Para mi, como autor, eso tiene ese doble filo.

Ahora bien, desde el punto de vista de una persona que se mueve en el mundo editorial, creo que es una de las cosas más importantes y que deberían trabajar las editoriales y el departamento de prensa. Conozco autores que tienen grandes obras y se quejan de que no las venden, que no se leen, y es porque no las promocionan. Hace unos años en el mundo del comic no se publicaba nada, las cosas se escribían y se dejaban, era como tener un niño, darlo a luz y tirarlo al mar a ver si nada o se ahoga, y eso no puede ser, hay mucho producto y necesitas tener un producto bueno y además que la gente lo sepa, los autores tenemos que hacer nuestra parte de promoción y contar con la ayuda de los medios y de los libreros que yo considero que juegan un papel muy importante porque son ellos quienes venden los libros, influyen muchísimo en las decisiones de compra de los lectores.

Las Meninas ha sido una obra muy premiada. Ha recibido premios tan importantes como el Premio Nacional del Cómic 2015, el premio del Salón del Cómic de Barcelona, el Premio Splash Sagunt Comic Festival al Mejor álbum nacional y el Premio Dolmen de la Crítica a la Mejor Obra Nacional ¿Qué supone para un autor un reconocimiento profesional que ha sido abalado por tantos premios?

No tienes que tomártelo más que como una bendición que hay que agradecer porque has tenido suerte. Hay muchas obras buenas en las que podían haberse fijado, pero se fijaron en la tuya, y está muy bien. Por otra parte te sirve para promocionar la obra, a nosotros nos ha ayudado mucho para que llegue a más público y se reedite. Cuando te llega el reconocimiento, si no pierdes la cabeza y sabes quién eres y dónde estás, tiene una cosa buena y es que te quita de encima toda clase de ansiedades y miedos. Cualquiera que se dedica al trabajo creativo, está muerto de miedo desde el principio. A veces la gente se proyecta como arrogante o soberbia porque tiene tanto miedo que tiene que convencerse a sí misma de que lo que hace vale algo. La forma de evitar eso es tener el éxito suficiente para sentirte reconocido y olvidarte de hacer cosas solo para que las reconozcan. Te quita un pequeño peso de encima y piensas que ahora puedes dedicarte solo a hacer lo que quieres, sin pensar que te tiene que validar la sociedad. Ya te sientes validado. Eso sí puede ser un efecto positivo de un premio.

¿Cómo surgió la idea de escribir una obra en torno a la vida de Velázquez y Las Meninas?.

Surge básicamente por mi formación. He estudiado historia del arte y un día me empezaron a aparecer toda clase de preocupaciones e intereses relacionados con la teoría del arte. Me preocupaba, por ejemplo, qué es una obra maestra. Obra maestra es un término que utilizamos con mucha familiaridad pero… ¿a qué nos referimos? ¿una obra maestra es aquella que ha alcanzado una tradición cultural que hace que la reconozcamos como tal, que tiene unas propiedades inmanentes? ¿Puede haber una obra maestra guardada en un desván que nadie ha visto? o ¿para ser una obra maestra es condición necesaria que sea reconocida como tal, con lo cual sería la profecía que se cumple a sí misma? porque tú reconoces las cualidades de una obra maestra cuando sabes que lo es y esto hace que actúe como tal sobre los demás. Tiene que ver con la legitimación, con lo que reconocemos ¿por qué este cuadro y no otro?

Hay muchas cosas escritas sobre Velázquez y Las Meninas ¿por qué no sobre otras cosas? ¿por qué siempre volvemos sobre esto? Es la forma de validarnos a nosotros mismo, escribiendo siempre sobre la misma obra perpetuamos el mito, con lo cual, cada vez es más grande y es más indiscutible que es una obra maestra ¿o tiene que ver con algo que tiene la pintura…? Bueno, si quieres hablar de esto, a la hora de plasmarlo en un aparato dramático, en una ficción ¿qué mejor obra que Las Meninas que es la más indiscutible obra maestra de la pintura española? A partir de ahí empezamos a tirar de Las Meninas y Velázquez, y sacamos esto.

Al leer la obra da la impresión de que hay un trabajo de documentación intenso. Aparecen datos biográficos y curiosidades de la vida de Velázquez, que son desconocidos ¿De dónde salieron? ¿Cómo fue ese trabajo de documentación?

Cuando estoy estudiando me surgen una serie de preocupaciones sobre la historia del arte, y en la carrera adquiero las herramientas para saber a qué fuentes acudir: qué libros leer, qué artículos consultar, a quién preguntar… Me interesaba sobre todo, la teoría del arte relacionada con las Meninas. La biografía de Velázquez es muy poco interesante. Velázquez es una persona que básicamente no hizo nada en el sentido de que no tiene grandes aventuras, no es un Caravaggio o un Alonso Cano, no es un personaje del que vas a contar aventuras, y tampoco nos interesaba. Es curioso porque siendo un artista que estaba en el centro del siglo de oro español, no sabemos quién era, tenemos mucha información administrativa y forense, dónde estuvo, qué hizo, qué cargos desempeñó pero no tenemos diarios, no tenemos cartas… Hay dos cartas de Velázquez que lo único que dan es una información absolutamente prosaica, no sabemos nada de su pensamiento, cómo veía el mundo, de lo que le llevaba a pensar unas cosas u otras. Por ejemplo, en la relación que mantuvo con su suegro Pacheco, que fue su segundo maestro, y que siendo uno de los principales teóricos de la pintura del Siglo de Oro español, no está claro si seguía o no seguía su pensamiento. En este sentido es un personaje un poco vacío que puedes rellenar con una personalidad inventada porque no sabemos si era un tipo vulgar o interesante, arrogante o humilde, nadie lo sabe, no hay ningún dato que nos haga saber cómo era, por eso te vas aproximando a las cuestiones que más te interesan sobre él y sobre el cuadro.

¿Crees que hay diferencia entre escribir para un público adulto y uno juvenil?

No lo se, nunca he escrito para un público juvenil. Bueno Javier y yo escribimos un comic sobre Dr.Jekyll y Mister Hyde y es verdad que pensamos en evitar las escenas más escabrosas, aunque el texto de Dr.Jekyll y Mister Hyde no resulta especialmente escabroso. Quitando esta obra nunca volví a escribir para un público juvenil. Cuando escribo no pienso en el público, yo escribo y ya habrá alguien a quien le guste.

¿Hay algún libro que te marcara en tu infancia?

De la infancia lo que más recuerdo es un libro que gané en un concurso en el jardín de infancia que era un libo ilustrado sobre los inventos, que leí y releí. Luego hay un libro que tenía mi tío en su biblioteca que yo se lo robé y lo tengo todavía en mi casa, que se titula “Mitos y Leyendas” que era una colección de mitos y leyendas de todo tipo: griegos, árabes, escandinavas, el Cantar de Roncesvalles, los Nibelungos… y tanto las ilustraciones y como los textos me marcaron muchísimo y ahora me estoy dando cuenta de algunas cosas me vienen de entonces, llevo toda la vida con ellas, a lo mejor de haberlas leído en este libro.

¿Qué estás leyendo en este momento? ¿Podrías recomendar algún título a nuestros lectores juveniles?

Siempre estoy leyendo varias cosas a la vez y luego me cuesta mucho acabarlas porque llegas a un punto en que se van quedando ahí. Ahora mismo estoy leyendo el primero de los libros de Karl Ove, La Muerte del padre.

En cuanto a la recomendación yo creo que un libro que se puede leer de chaval es Ficciones y artificios de Borges. Son cuentos que se leen rápido porque son cortos. Es un libro que se puede leer durante toda la vida, cuando los lees de chaval te causan un efecto y se los lees unos años más tarde te causan otro diferente. Te sirven para mucho, empezando por el lenguaje que es un descubrimiento hasta temas y cuestiones que te van a fascinar siempre. Es un libro que recomendaría siempre.

Agradecemos a Santiago que nos concediera esta entrevista a pesar del poco tiempo de que disponía y de que, por ello, tuviera que retrasar su regreso a Madrid. Fue un placer disfrutar de la lectura del cómic y también de la charla. Esperamos y deseamos que tengas el mismo éxito en futuras obras. Muchas gracias. AR

                              

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