978849450387Iban Barrenetxea. A buen paso, 2016

Dentro de la literatura infantil y juvenil son numerosas las ocasiones en las que la codicia aparece como tema central de una obra. Teniendo en cuenta esta premisa, podemos considerar el tema de Benicio y el Prodigioso Náufrago muy poco original, sin embargo, la ironía que se desprende del texto y la sutileza de las ilustraciones hacen que el tratamiento sí sea original. Iban Barrenetxea nos lo cuenta, dibujando un escenario de tragicomedia que evidencia la vulnerabilidad del ser humano.

Había una vez un pobre pescador que se llamaba Benicio. Era tan pobre, tan pobre, que por caña de pescar tenía un bastón de escoba, y por sedal, un cordón de zapato del que colgaba un clavo torcido. Tan rudimentaria herramienta era una herencia familiar, que junto al oficio de pescador, iba pasando de generación en generación… Todos los días, Benicio sale a la mar con su destartalada barca con la esperanza de pescar algo. Una mañana, para asombro del desdichado pescador, su caña empieza a tensarse y, de las profundidades del mar, emerge un extraño pez de cuyas entrañas sale un Prodigioso Náufrago. Como suele ocurrir en estos casos, el náufrago quiere agradecerle la liberación concediéndole tres deseos, ni uno más, ni uno menos. Pero Benicio, estirando al máximo su ingenio, consigue que esos tres deseos sean infinitos y, deseo tras deseo, se va emborrachando de una codicia que le impide ver las aniquilantes consecuencias.

Para contarnos esta historia, Iban Barrenetxea recurre a una acertada alternancia de texto e ilustraciones. A cada doble página del texto le sigue una ilustración, también a doble página, que lo complementa consiguiendo un todo armónico. La musicalidad e ironía de las palabras se enriquecen con unas ilustraciones de personajes con características psicológicas que aportan información extra. Así la ingenuidad que refleja el rostro del pobre Benicio contrasta con la astucia del Náufrago caracterizado con elementos demoníacos que no se mencionan en el texto.

Por su parte la editorial A buen paso redondea la obra con una encuadernación muy cuidada en la que se mima hasta el más pequeño detalle. Parecería que la pasta dura de la portada pretende proteger la fragilidad de un personaje soñador llamado a la desdicha. Una delicada obra que deja buen sabor de boca. AR

A partir de 8 años.