cubiertaMaría Solar y Gusti. – Kalandraka, 2016. – (Siete leguas)

¿Quieres saber qué es un onicóforo? Quizá tú mismo lo seas o lo serás en algún momento. ¿Tus pies son romanos, griegos o egipcios? Ja, ja, ja, nada de eso, dirás. Pues estás muy equivocado. Como lo estarás si deseas unos lotos de oro, incapaz de imaginar el dolor necesario para conseguirlos; por suerte hoy día ya han sido prohibidos.

Todos estos conceptos y muchos otros expresados en el libro que nos ocupa, están relacionados con una importante pieza de nuestro cuerpo, extraordinariamente diseñada para cumplir su función.  Son los Pies, y más nos conviene cuidarlos.

María Solar mezcla en Tengo unos pies perfectos dos estilos narrativos. Por una parte el de la literatura creativa, y por otro el del libro informativo, formativo y erudito para disertar, con un lenguaje simple claro, y un estilo cuidado, exhaustiva información, humor y fina ironía sobre la importancia de los pies, humanos o animales, sus características, evolución, necesidades, higiene, particularidades, rarezas, anécdotas… y algunas de las partes que los componen, como huesos, dedos y uñas, o que los protejan, como los zapatos.

Un libro, Tengo unos pies perfectos, se interpone entre el lector y el protagonista. Un libro necesario para Melchor Sabidillo que necesita demostrar todo lo que sabe sobre los pies si quiere convertirse en el niño más listo. Su madre le facilita el libro en el que informarse y su desconocimiento acerca de una pieza tan cercana e importante en el cuerpo humano, con la que corremos, saltamos, caminamos o nos paramos, hará que Melchor se replantee si quiere seguir siendo el niño más listo.

El cambio de registro, indicado tipográficamente y con unas ilustraciones que se distinguen por  su color del resto, y la información, completa y contrastada está perfecta y coherentemente integrados en la historia. Las ilustraciones, ingenias, casi infantiles, en tonos cálidos, naranjas y ocres, muestran la información expresada por la autora e interpelan al lector con simpáticos gestos de humor.

Prepárate para descalzarte y descubrir tus propios pies, esos cercanos desconocidos. Te sorprenderás. M.L.P.

A partir de 7 años