Quiero dormirMichaël Scoffier y Kris Di Giacomo. – Kókinos, 2016

Todos tenemos un ritual diferente al ir a dormir. Beber un vaso de agua, comprobar que las luces están apagadas (o encendidas), ordenar la ropa del día siguiente, beber  tres tragos de agua… Cesar tiene el suyo propio: deja un vaso de agua en la mesilla, coloca las zapatillas sobre la alfombra, comprueba que no hay ningún monstruo bajo su cama, abraza a su peluche fuerte, muy fuerte, a la altura del corazón, cierra un ojo, luego otro, y se queda dormido con la cabeza apoyada en las orejas.

Pero este ritual va a verse trastocado esta noche. Porque si podemos diferenciarnos en esas costumbres, casi manías de la hora de ir a dormir, hay algo en lo que nos parecemos mucho: a nadie nos gusta que el ruido interrumpa nuestro sueño. Y César va a tener una noche ajetreadita. Primero el pájaro carpintero, después la ardilla, finalmente el ratón. Parece que todos se han empeñado en no dejarlo dormir, y va a tener que ponerse serio, muy serio. Tres veces repetirá su ritual y tres veces tendrá que despertarse…., ¿o serán cuatro?…¿se ha dado cuenta César de que él también hace ruido al dormir?.

El tándem Escoffier-Di Giacomo vuelve a enganchar al lector con una historia fresca y divertida, de personajes ingenuos y… cabreados, que habla de cómo nuestras acciones más rutinarias y cotidianas pueden interferir y mucho en el día a día de los demás. Escoffier lo cuenta con mucho humor desde la inocencia propia de unos protagonistas infantiles, e inocentes, a pesar del genio, a los que, como al lector, les sorprenderá el inquietante final.

Las ilustraciones de Di Giacomo, en una paleta de colores oscuros que oscilan entre los grises y los ocres, muy diferente a la luminosidad de sus libros anteriores pero muy apropiada para ambientar la noche, escenifican el texto casi literalmente, añadiendo divertidos detalles a la ambientación, y cargando de sensaciones a sus personajes, entre los que incluso los inanimados cobran vida (el oso de peluche, el enano de jardín)…La tipografía juega de nuevo un importante papel en el desarrollo de la lectura y añade efectos e intensidad a la oralidad. Ideal para leer antes de dormir. M.L.P.

De 3 a 5 años.

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